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"El Color de la Pasión": "Obras Maestras"... (Crítica Final)

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"El Color de la Pasión": "Obras Maestras"... (Crítica Final)

Mensaje por angelknigth el Lun Sep 01, 2014 8:47 pm

Introducción:



Hoy finalizó “El Color de la Pasión”, producción de Roberto Gómez Fernández, protagonizada por Esmeralda Pimentel y Erik Elías, bajo una historia “original” de José Cuauhtemoc Blanco y María del Carmen Peña, creadores de historias como “Cadenas de Amargura” o “Cañaveral de Pasiones”.

¿Qué decir? Hay que premiarle algo, fue la menos peor del periodo, no brillo como una joya, tampoco se oxido como un fierro inestable.

Se podría decir que fue un producto regular, pero no es ni mejor, ni peor, no es lo que México esperaba, y eso sabiendo la calidad de productor que era Roberto Gómez Fernández con esa joya como “Para Volver a Amar” (junto con Gissele González) y la calidad de historial que tienen los Blanco-Peña, pero en fin, se nos fue como al montón objetivamente.

Final:

El malvado Amador Zúñiga (Moisés Arizmendi) golpea a Marcelo (Erik Elías) quien estaba cerca de su auto, y este lo lleva a la fábrica de pintura de los Gaxiola, para secuestrarlo y matarlo, pero él logra zafarse, y finalmente se lo llevan a la policía.

Llega el velorio de Nora (Ximena Romo), muchos se encuentran allí como las tres Murillo: Lucía (Esmeralda Pimentel), Rebecca (Claudia Ramírez) y Magdalena (Eugenia Cuduro), la segunda está destrozada, ve el cuerpo de su propia hija dentro de un ataúd, se quebranta y decide no ir al entierro.

El fúnebre velorio se intercala con escenas de Rebecca quien saca de sus cosas la pistola con la que se suicidó Federico (Alfonso Dossal), su amante quien desencadeno la historia, todo reluce a que ella cometerá lo mismo. Pasa un rato, Lucía llega a donde está su tía y observa que ella tiene una pistola, antes de cometer suicidio, le dice que ella fue el centro de envidia tanto de ella como de su hija y enfrente de su persona muere.

Varios personajes hacen noticia de sus situaciones, hasta que llega la cumbre: la muerte de Rebecca en boca de todos.

Amador llega al reclusorio quien comparte celda con su cómplice de fechorías: Vinicio (Arturo Vázquez).

Al paso de los momentos, en un mar, Marcelo esparce las cenizas de su hermano, Federico, y deja entre las profundidades a la pistola maldita que desencadeno muchas tragedias.

Amador es visitado en prisión por su esposa Brígida (Monserrat Marañón) quien dice que las acciones que tenían se las vendió al peor enemigo de este: Marcelo Escalante, él no puede creerlo, y le da un lapsus de demencia despidiéndose con una risa macabra ante ella.

Milagros (Helena Rojo) le deja un detalle a Marcelo (Erik Elías) acerca de lo que era su padre. En otro artefacto, Magdalena y Lucía encuentran un arete de Rebecca, la segunda sabe que con ese objeto, se demostraba que su tía había sido la responsable de la muerte de su padre, pero para no hacer escarnio o escándalo, decide tirarlo a la basura y no decir nada a nadie.

Todo fue cerrando, incluso hubo la boda típica, pero el mero desenlace paso de la barra surrealista, cosa que hace tiempo no pasaba en una telenovela mexicana, las villanas Rebecca y Nora, terminan como almas en pena dentro de la casa donde tanta oscuridad hubo, siendo fantasmas en su propio infierno, a las afueras se encuentra Lucía mirando la penumbra de esa oscuridad, se va caminando y se reencuentra con Marcelo. FIN.

El Final… Una Obra Maestra

No bueno, creo que desde “Que Pobres Tan Ricos” no veía un final dominical “normal”, y creo que el desenlace de “El Color de la Pasión” fue a tal grado que hasta supero el cierre de la otra historia. Hubieron cátedras de actuación, normalidad, no tanto circo lleno de situaciones grotescas, ni nada de esas mamarrachadas que a la villana se muerte cortándole la cabeza, o que cae de un precipicio para convertirse en mendiga o esas mafufadas.

Creo que algo bueno que tuvo “El Color de la Pasión” es que si hubo una coherencia de perfiles y los personajes terminaron de tal manera que lograron explicar a la perfección ¿Qué fue la telenovela? Era típico conociendo a los Blanco-Peña como acabarían sus destructores antagónicos interpretados de excelente manera por Claudia Ramírez, Moisés Arizmendi y Ximena Romo, pero logran lo que otros autores no, saber dar un prólogo y un epílogo.

Lo demás fue cerrando con congruencia, con calidad incluso, la recta final de “El Color de la Pasión” ha sido de las mejores del año, solo el único “pero” al final es que como todos los de Domingo caen en ciertos momentos lentos, pero todo cerro de manera correcta.

Los Que Hicieron Maravillas…



No vamos a felicitar a Roberto Gómez Fernández, ni a la Dupla Blanco-Peña, porque creo lo mejor de “El Color de la Pasión” no se debió en parte a ellos, quizá lograron armar perfiles, pero que se les fueron de las manos no en uno, sino en muchos momentos, pero la gran joya esta vez fue la dirección escénica.

Creo que Francisco Franco es uno de los mejores directores escénicos, y logro hacer maravillas por gran parte del elenco, como el levante a Erik Elías, quien llegaba de un papel tan malo en “Porque el Amor Manda”.

Ni hablar de otros levantamientos como los de Eugenia Cauduro y René Strickler. De ahí podemos hablar de otros actores que brillaron destacando a las luminarias: Luis Couturier y Helena Rojo, otras fueron Angelina Peláez y Patricia Reyes Spíndola, incluso el gran caso de Monserrat Marañón que de comicidad entro correctamente a la faceta del drama.

¿Qué me dicen de los bien logrados antagónicos? Los perfiles de Rebecca Murillo, Amador Zúñiga y Nora Gaxiola, aparte de que fueron construidos a la perfección, las actuaciones no fueron malas, al contrario fueron de menos a más. A lo mejor Claudia Ramírez no hizo un personaje como el que hizo en “Infames”, pero en “El Color de la Pasión” logro dar una villana de verdad, fuera de las matriarcas ridículas que nos vendieron en “Quiero Amarte” o “Lo Que La Vida Me Robó”, una mujer que se dejaba llevar más por sus instintos que por su inteligencia.

¿Qué me dicen de Moisés Arizmendi? Un actor que puede presumir a los “intelectuales”, que hacer telenovelas no es malo y también se puede lucir.

O ¿Qué me dicen de Ximena Romo? Sin duda hasta ahora la joven actriz es la revelación del año, creo que se discutió con este papel, pues empezó mal y conforme paso el tiempo incremento su nivel actoral indiscutiblemente.

Tuvimos buenos actores jóvenes como Mariano Palacios, Natalia Guerrero e Ilse Ikeda, contando con Michel Renaud y Ana Isabel Torre en la primera fase.

Creo que la cuestión actoral fue la gran salvación de la telenovela, brillaron, quizá más que otras del periodo.

Fallos en Texto y Producción



Si no fuera por la dirección escénica y las actuaciones, creo que todo se hubiera vuelto muy gris, muy tonto a mi parecer.

Algo paso con la dupla Blanco-Peña que no lograron hacer un súper dramón de calidad, a lo mejor fue la fallida producción de Roberto Gómez Fernández en varios sentidos que se expondrán, pero “El Color de la Pasión” no era muy original que digamos, tenía absolutamente de todo un poco de todas sus historias, era como un mole de todas ellas, ahora en un extraño sentido urbano-campirano.

Vamos a ser francos, no fue la mejor del año, sino veamos esos guiones, incluso las situaciones se enredaban de maneras trilladas en varios sentidos, así que lo que agradezco a la dupla es el respeto de los perfiles de personajes, nada más, de ahí en fuera la continuidad de la trama fue como de sueño.

¿Con qué más nos encontramos? Esa producción de Gómez Fernández dejo a deber, yo pensaba que con una dirección de cámaras tan magnifica como la de “Para Volver a Amar” sería como para hacer joya a una telenovela de la dupla, incluso la fotografía, pero la gente de su trabajo no hizo ni lo uno, ni lo otro. Sino veamos la fallida nitidez de muchos capítulos de la telenovela, la fotografía era tan chocante en ocasiones como la de “Quiero Amarte”, o el uso de plataformas de computadora que en lugar de hacer ver muy moderna a la telenovela, la hacían verse muy chafa, o no me vayan a decir que la muerte de Nora se vio excelente.

Ya si nos metemos a cuestión de elenco, pues empezamos con un gran fallo: Esmeralda Pimentel. Creo que las protagonistas de las telenovelas de la dupla tienen características potentes, saben llorar como saben ser fuertes, podemos pasar de Daniela Castro a Adela Noriega o de ella a Maite Perroni, por mencionar algunas, pero en el caso de Pimentel, creo que el quitarle a la “Madre Sustituta”, le afecto y no se concentró para este protagónico, no supo dar una dualidad exacta como las otras actrices, es más se llegaba a ver fingida, y chocante cuando lloraba. La actuación de la protagonista no está como para ponerla a peores o mejores, pero si se nota un gran descenso.

El elenco actuó bien, pero si nos fijamos bien, llegaba a pasarse de vanguardista como otras producciones de Gómez Fernández, a lo mejor para una historia tan conservadora se necesitaba “gente típica”, o ¿Quién sabe? A lo mejor eso fue el motivo de por qué uno que otro actor al principio se veía desorbitado.

Puebla tiene bonitos exteriores, pero parece que por la misma fotografía se nos acartono y ni hablar de la falta de creatividad al hacer las entradas con una canción de Río Roma que coincidía poco con la historia.

Habían actuaciones especiales buenas, pero otras de completo relleno y poco aportadoras como las de Javier Jattín sinceramente, y eso que él fue el brillante protagonista de “Las Trampas del Deseo”.

En fin todo lo malo que rodeo a esta historia fueron factores de producción y de guion, así que yo creo que sí hizo falta la presencia de Gissele González por aquí.

¿Se Despidió como las Grandes?

Para ser sinceros no hablamos del final de algún cañonazo o de una telenovela que cambie el concepto de las tardes, para nada, fue regular incluso en audiencia y pues ya veremos que sucede, pero se despidió mucho mejor de cómo se han despedido muchas telenovelas en un día como el Domingo.

No me queda más que desearle buena vibra al productor Roberto Gómez Fernández, que tuvo que pasar esta prueba de fuego y no la logro del todo, ahora le toca a Gissele González con “Yo No Creo en los Hombres” y sabremos si ella necesita de él, como el necesito de ella, se los juro.

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angelknigth
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